Si has estado esperando el regreso de Metro, ya es oficial: 4A Games y Deep Silver han presentado Metro 2039, la cuarta gran entrega de la saga de shooters postapocalípticos en primera persona. El juego llegará este invierno y ya ha mostrado un primer adelanto centrado en su historia, su ambientación y varias pinceladas de gameplay.
El regreso al corazón de Metro
A diferencia de Metro Exodus, esta nueva entrega vuelve a los túneles de Moscú, el escenario más reconocible de la franquicia. La historia se sitúa seis años después del juego original y ha sido escrita en colaboración con Dmitry Glukhovsky, autor de la saga literaria.
En este nuevo capítulo, las facciones y comunidades del subsuelo han quedado unificadas bajo el Novoreich, un régimen liderado por un nuevo Führer: Hunter, el legendario espartano. Sobre el papel promete orden y un nuevo futuro, pero la realidad es muy distinta: propaganda, miedo y una violencia sistemática marcan la vida en el Metro.
Un nuevo protagonista y el capítulo más oscuro
El protagonista de Metro 2039 será The Stranger, un personaje con voz propia que arrastra pesadillas violentas y un pasado traumático. Su viaje le obliga a regresar a un lugar al que juró no volver, enfrentándose tanto a los horrores del presente como a los fantasmas de su historia.
Según sus responsables, esta será la entrega más oscura de la saga hasta la fecha. El tono vuelve a apostar por la mezcla de supervivencia, tensión psicológica y ese terror claustrofóbico que siempre ha definido a la licencia.

La presentación también ha dejado ver parte del enfoque jugable y cinematográfico. Uno de los pilares será la narrativa ambiental, con escenarios diseñados para contar pequeñas historias sin necesidad de diálogo directo.
4A Games define este enfoque como “frozen stories”, una forma de construir niveles donde cuerpos, objetos y decorados sugieren tragedias pasadas. En el metraje también se ha visto un enfrentamiento con un Nosalis y una breve visita a una estación habitada, mostrando comunidades que sobreviven entre miseria, conflicto y rutina.

Tecnología propia y ambición visual
El estudio vuelve a apostar por su motor gráfico propio, una herramienta interna con la que busca seguir refinando la identidad técnica de la saga. Tras el trabajo realizado en Metro Exodus con el ray tracing, el equipo asegura que en Metro 2039 ha reconstruido su implementación para ofrecer una experiencia más pulida y eficiente.
La intención es mantener un apartado visual impactante sin sacrificar rendimiento, algo especialmente relevante de cara a PS5. El objetivo, según el estudio, es ofrecer una Moscú postapocalíptica tan impresionante como inquietante.
Una obra marcada por la guerra
Más allá del juego, el anuncio también pone el foco en el contexto de desarrollo. 4A Games, estudio ucraniano, explica que parte del equipo ha trabajado durante los últimos años bajo ataques con drones, cortes eléctricos y el uso de baterías y generadores.
Ese contexto también ha influido directamente en el tono de la obra. El estudio afirma que Metro 2039 abordará temas como el coste del silencio, los horrores de la tiranía y el precio de la libertad, ahora desde una perspectiva claramente ucraniana.

Por ahora, Metro 2039 apunta a este invierno y todavía no tiene una fecha cerrada. Lo que sí queda claro es que la saga prepara un regreso a sus raíces, con más peso para el horror, la narrativa y la opresión de los túneles.
